Cinco consejos para proteger tu Wi-fi
Espacio monográfico dedicado a la divulgación de todo los temas referentes
a los sistemas operativos, al ordenador, los navegadores, a los virus y a la seguridad de tu
equipo entre otros muchos temas que afectan directamente a tu Pc.
Cinco consejos para proteger tu Wi-fi
Cuando se viaja a un país
extranjero, pocas cosas dan más alegría que encontrarse con una
preciosa red Wi-fi abierta (y gratuita) desde la que poder
conectarnos a Internet sin coste. Así, se pueden subir fotos
recién hechas a Facebook, mandar correos electrónicos contando
nuestras aventuras, o enterarnos de las noticias de nuestro país.
El benefactor que dejó su Wi-fi desprotegido nos está haciendo un
favor muy grande. Pero también es un inconsciente. Este acto
implica muchos peligros, ya que si alguien comete un delito a
través de Internet habiéndose conectado a través de ese punto de
acceso, la policía puede acusar al despreocupado dueño de la red
inalámbrica.
Delitos con la firma del propietario
Por ejemplo. Si alguien decide "robar Wi-fi" para descargarse
imágenes de contenido pedófilo, las autoridades pueden rastrear y
descubrir el número de teléfono asociado a ese punto de conexión.
Es como si a alguien le roban el coche para luego cometer un
delito con él.
Pero esta situación también se puede producir en redes
inalámbricas protegidas con contraseña, ya que está puede ser
descifrada por un hacker. Para evitar desagradables sorpresas,
enumeramos cinco formas para proteger nuestro Wi-fi.
1. Utiliza siempre contraseñas (claves WEP o WPA)
En España, las empresas que ofrecen conexiones ADSL con routers
Wi-Fi suelen instalarlos con una clave WEP o WPA. Suele ser una
larga cadena de letras y números intercalados, que es difícil
(pero ni mucho menos imposible) de desentrañar para un experto en
informática. Aunque siempre existe la opción de cambiar la
contraseña por una más sencilla, no es nada recomendable.
Además, no hace falta, ya que en la actualidad, los ordenadores,
los móviles y demás dispositivos que se pueden conectar a Internet
mediante Wi-fi tienen la capacidad de recordar la contraseña. Así
que sólo hace falta escribirla una vez y siempre estaremos
conectados.
2. Activa el cortafuegos del router y los filtros MAC
Esta opción se complementa con la anterior para poner las cosas
más difíciles a los hackers. Cada aparato conectado a una red
Wi-fi tiene un número identificativo llamado MAC (Media Access
Control), que funciona como una especie de matrícula. Se puede
configurar el router para que sólo acepte intentos de conexiones
de determinados aparatos, indicándole los MAC que queremos. Con el
cortafuegos interno del router, evitaremos ataques externos de
personas que intenten acceder a nuestra red.
Estas dos opciones se activan de diferentes maneras, dependiendo
del operador y de la marca del router. Para poder hacerlo, lo más
recomendable es llamar al servicio técnico de la empresa con la
que tengamos contratado el servicio de ADSL y mirar las
instrucciones del router. Lo malo es que el activar alguna de
estas dos opciones puede suponer un quebradero de cabeza si se
quiere usar internet para jugar a videojuegos (por ejemplo con la
consola Xbox 360 y su plataforma Xbox Live) o si queremos conectar
un aparato a nuestra red doméstica.
3. Convierte el SSID en invisible
Otra recomendación es la de desactivar la difusión del SSID, un
sistema que sirve para localizar nuestra red en un aparato que se
quiera conectar a través de un nombre. Por ejemplo, en las
conexiones ADSL de Movistar abundan los nombres tipo "WLAN_01". La
invisibilidad del SSID hace que nuestra red Wi-fi no aparezca como
una red en uso, y por tanto, no aparecerá en la lista de redes
inalámbricas disponibles.
Desde el portal de configuración del router se puede activar esta
opción. Para poder conectar cualquier aparato, debemos hacer
visible el SSID o escribir el nombre de la red en el aparato que
nos gustaría conectar a la red. Por ejemplo, en el iPhone y dentro
del menú "Wi-Fi" en "Ajustes", existe la posibilidad de conectarse
a "Otra red". Dentro, podremos escribir el nombre que le hayamos
puesto a esta red invisible.
4. Asigna direcciones IP fijas a tus aparatos
Casi todas las redes Wi-fi domésticas asignan una dirección IP
dinámica a los aparatos que se quieran conectar. Es como si
automáticamente les dieran una puerta de acceso para poder
conectarse a Internet.
Si queremos hacer más segura a nuestra red, lo ideal es activar la
opción de IP fijas dentro del menú de configuración de nuestro
router y también especificar qué direcciones IP tienen acceso a la
red. Este tipo de direcciones son una cadena de número tipo
192.168.1.1. De esta forma y junto al filtrado MAC activo,
conseguimos que los hackers tengan muy complicado acceder a
nuestro Wi-fi.
5. No te conectes a redes Wi-fi sin seguridad
Si al principio de la entrada describía la felicidad que supone
encontrarse con una red Wi-fi abierta, ahora toca hablar de los
posibles peligros que supone esta acción. Algunas personas crean
redes públicas sin ningún tipo de contraseña ni seguridad, para
ser usadas como cebo. En el momento que alguien se conecta a
ellas, los hackers tienen acceso a sus dispositivos.
Por ejemplo, si nos conectamos a una de esas redes abiertas, y
entramos en la web de nuestro banco, los delincuentes podrían
estar monitorizando esa actividad y tendrían nuestras claves de
acceso a nuestra cuenta bancaria. O peor aún, podrían acceder a la
caché de nuestros dispositivos, memoria que almacena datos como
contraseñas y el historial de nuestro navegador, y hacerse con
estos datos.



