Las cuatro reglas de oro para tener una contraseña segura
Espacio monográfico dedicado a la divulgación de todo los temas referentes
a los sistemas operativos, al ordenador, los navegadores, a los virus y a la seguridad de tu
equipo entre otros muchos temas que afectan directamente a tu Pc.
Las cuatro reglas de oro para tener una contraseña segura
Las contraseñas se están
convirtiendo en un dolor de cabeza para millones de personas.
Cientos de páginas que ofrecen servicios interesantes nos obligan
a registrarnos y a utilizar alguna contraseña para acceder a
ellas.
Los delincuentes que quieran suplantarnos, o robar información
valiosa de alguna de nuestras cuentas (ya sean bancarias, de
correo o de Facebook) disponen de programas para poder adivinar
nuestro password. La mejor manera de protegerse ante estos ataques
es la de crear súper contraseñas y seguir (y combinar) estas
cuatro reglas.
No utilizar la misma contraseña para varios sitios
Si hace tan sólo 6 años solo nos hacía falta recordar una de
ellas, la que nos daba acceso a nuestra cuenta de correo, ahora
tenemos que recordar al menos cinco más: nuestra segunda dirección
de correo, la de Twitter o Facebook, la que nos permite acceder a
un servicio de almacenamiento en nube, la que usamos para jugar
online a determinados videojuegos, la del banco, la de nuestra
tienda favorita...
La tentación de usar la misma contraseña para acceder a todos
estos servicios es grande, para recordarla fácilmente, pero es un
suicidio en términos de seguridad: si alguien la descubriese,
tendrían en su mano toda la información de nuestro "yo digital".
El daño sería incalculable. Así que lo mejor es intentar usar una
contraseña diferente para cada sitio, aunque sea difícil de
recordar. Eso sí, jamás hay que recopilar los diferentes passwords
en un archivo de texto llamado "contraseñas". Se lo estaríamos
poniendo muy fácil a cualquier que utilice nuestro PC.
Utilizar números y letras en la contraseña
Nada de usar palabras simples como "zapato". Los expertos
recomiendan que las contraseñas deben tener al menos 8 caracteres.
Lo ideal es mezclar letras, números y símbolos (#%$!&_+=) en ella.
Un truco muy bueno puede ser el sustituir las vocales de una
palabra corriente, por números y separar las sílabas con un
símbolo. Por ejemplo, "zapato", que, como ya hemos dicho, es un
ejemplo de mala contraseña, se convierte en un password casi
inexpugnable si utilizamos el truco: z1-p1-t2. Y tampoco es tan
difícil de recordar, ¿verdad?
Cifrado "de andar por casa"
Una buena contraseña puede estar formada por las primeras letras
de las palabras que formen una frase o el título de una película.
Por ejemplo: de "La casa de mi abuela está en Mallorca" podemos
crear "LcdmaeeM". "Mujeres al borde de un ataque de nervios" se
puede convertir en "Mabd1adn". Casi casi inexpugnable.
Programas de guardado de contraseñas
Otra buena idea puede ser la de instalar un programa como KeePass
Password Safe, que permite el guardado de cientos de contraseñas
en una base de datos encriptada. Lo único que tendremos que
recordar es la contraseña de acceso al programa, y nada más. Pero
si nos roban el portátil, estaremos perdidos.



