Cookies y cómo eliminarlas
Espacio monográfico dedicado a la divulgación de todo los temas referentes
a los sistemas operativos, al ordenador, los navegadores, a los virus y a la seguridad de tu
equipo entre otros muchos temas que afectan directamente a tu Pc.
Cookies y cómo eliminarlas
La comunicación en Internet no es
meramente unidireccional, lanzando información desde el servidor Web a
nuestro navegador. Las solicitudes de páginas HTML también admiten
comunicar al servidor una serie de datos almacenados en nuestro
ordenador. Y no se trata solamente de los datos que voluntariamente
colocamos en un formulario y enviamos al servidor.
El código que forma una página Web está pensado para reaccionar al
pasar por encima de una determinada sección, por ejemplo mostrando
información de ayuda acerca de dicha sección. Y mediante código HTML o
JavaScript se puede consultar la relación de las direcciones URL
consultadas en la misma sesión, es decir, la lista histórica de
sitios. Además, hay instrucciones que, colocadas en el página Web que
estemos cargando, permiten identificar el tipo de páginas Web que
visitamos.
Esta información puede ser recibida por el servidor y almacenada en
forma de cookie sobre el ordenador del visitante. El sistema se ideó
como una forma de facilitar la navegación en sucesivas ocasiones, así
como para personalizar contenidos en portales o páginas personales.
Las cookies no ocupan un tamaño excesivo en nuestra memoria o el disco
duro, pero su gestión implica un mayor tráfico de señales al navegar.
Entre otras implicaciones.
Qué hacen las cookies
Las cookies almacenan información “anónima” ya que no tienen medio de
conocer nuestro nombre o nuestra dirección de correo electrónico. En
ellas, mediante programas o código en HTML o JavaScript, el servidor
de la página puede registrar dónde pinchamos o apuntamos en la página,
el tiempo transcurrido en cada página, y otros detalles de nuestra
navegación. Las cookies incluso están diseñadas para tener un periodo
de longevidad, tras el cual el navegador las elimina automáticamente.
Para reconocer cada cookie en un equipo, que no a cada usuario, el
servidor asigna un número de identificación. Así es capaz de asociar
al mismo usuario, realmente al usuario de un equipo, cada vez que
accede, e incrementar los valores en su base de datos.
Generalmente las cookies almacenan datos sobre el “tipo” de página
visitada, tiempo invertido, frecuencia de las visitas a la página (o
al servidor), número de veces que se accede a un servidor, anuncios o
enlaces activados desde dichas páginas.
Qué no hacen las cookies
No son programas y, por tanto, no pueden dañar nuestro ordenador ni
ejecutar ninguna acción maliciosa. Tampoco conocen nuestro nombre, ni
informan sobre el hardware o software que tenemos instalado en el
ordenador, salvo contadas excepciones. El código HTML y JavaScript
permite informar al servidor acerca de algunos aspectos de nuestra
máquina, como el navegador empleado, pero apenas poco más.
Las cookies no devuelven sus valores más que al servidor que las ha
creado. Es decir, una cookie creada por el dominio www.midominio.es no
podrá ser consultada por el dominio www.tupagina.com, ni viceversa.
Sin embargo, recientemente se ha descubierto un importante fallo de
seguridad que afecta a las últimas versiones de Internet Explorer de
Microsoft, mediante el cual, una página con cierto código HTML sería
capaz de interrogar acerca del contenido de una cookie.
Implicaciones de las cookies
La mayor implicación sobre las cookies no es exactamente lo que hacen
por sí solas, sino más bien lo que, con su ayuda, se puede lograr.
Aunque la cookie no conoce nuestra dirección e-mail, la página Web
puede solicitarla al rellenar un formulario, normalmente con el
pretexto de algún sorteo o servicio gratuito, y relacionar, desde
dicha página Web, el valor de la cookie con la dirección e-mail.
Además, cruzando información con bases de datos que contienen nuestros
datos personales pueden identificarnos de forma detallada (por nuestra
actividad en la red), y completa (por nuestros registros en la base de
datos). Ello permite que seamos un objeto potencial de publicidad no
deseada ni solicitada.
Los defensores argumentan que su funcionamiento es “transparente” para
el usuario, lo que le evita molestias y le permite sacar mejor partido
de su experiencia en Internet, sin complicarle con innecesarios
detalles técnicos. Los detractores indican que hay otras formas de
llevar un seguimiento estadístico de la navegación, sin necesidad de cookies. El problema, llegados actualmente a una cierta situación de
abuso por parte de ciertas firmas comerciales -principalmente
relacionadas con la publicidad en Internet-, es cuánta información
sobre nuestros hábitos deseamos voluntariamente dar a conocer. Y cómo
será explotada dicha información.
Aunque una cookie no se devuelve más que al servidor que la creó, hay
una forma de relacionar páginas distintas desde diversos dominios.
Como no es raro que en una página Web haya insertada publicidad, la
página tendrá un enlace a dicha publicidad, en el cual puede ir
asociado código para una cookie. Al consultar otra página Web en un
servidor o dominio distinto, la existencia de una publicidad, también
gestionada por el mismo, permite consultar la cookie creada desde otro
dominio. A esto se le llama cookie de terceras partes y el ejemplo más
clásico es el conocido proveedor DoubleClick (doubleclick.com).
Controlar las cookies
Las últimas versiones de los principales navegadores disponen de
opciones para que cada usuario controle de alguna forma el tratamiento
de cookies. Básicamente, con alternativas de aceptarlas o rechazarlas.
Incluso en los más recientes, se ha incluido la opción de aceptar
únicamente las cookies que se devuelvan al mismo servidor de la página
Web, evitando así las cookies de terceras partes.
Con Internet Explorer hay que ir a Herramientas - Opciones de Internet
y en Seguridad seleccionar Internet y pulsar el botón Personalizar
nivel. En la lista que se muestra hay una sección de cookies, con dos
bloques que contienen tres opciones cada una: Activar (aceptar
cookies), Desactivar (rechazarlas) o Pedir datos. Con el tiempo,
descubrirá que esta tercera opción, que muestra una ventana
informativa cada vez que llega una cookie y solicita confirmación
individual, llega a ser tan molesta que no merece la pena, salvo para
comprobar la cantidad de cookies que nos llegan desde cualquier
servidor Web.
GLOSARIO
JAVASCRIPT: Lenguaje de programación, desarrollado por Sun,
independiente de la plataforma y orientado a Internet.
HTML: Acrónimo de Hypertext Markup Language, o lenguaje de hipertexto
con referencias. Un lenguaje creado para contener tanto información
electrónica, como las instrucciones de control y referencias a otros
documentos mediante direcciones de Internet.
URL: Acrónimo de Universal Resource Locator, localizador de recursos
universal. Sistema estandarizado de denominación de dominios y
documentos a través de Internet.



