Protégete en las WIFI públicas
Espacio monográfico dedicado a la divulgación de todo los temas referentes
a los sistemas operativos, al ordenador, los navegadores, a los virus y a la seguridad de tu
equipo entre otros muchos temas que afectan directamente a tu Pc.
Protégete en las WIFI públicas
La idea de navegar por Internet desde el hotel,
la cafetería o la sala de espera del aeropuerto es muy atractiva.
Sin embargo, cuidado porque muchas de estas redes son un grave
riesgo para la seguridad de nuestros datos Paso 3
Fuente: PC World
Las redes WiFi o inalámbricas son cada vez más populares, y ya es
habitual encontrarlas en un buen número de sitios públicos. En
hoteles, cafeterías, aeropuertos e incluso bibliotecas o gimnasios
ya es común contar con un punto de acceso de uso público para que
clientes o usuarios puedan conectarse a Internet desde su portátil
o móvil de manera gratuita o previo pago.
En estos entornos, podemos encontrarnos con redes abiertas, es
decir, que carecen de cifrado alguno y a las que nos podemos
conectar sin necesidad contraseña, o bien con redes protegidas por
contraseña y que, por tanto, están cifradas con protocolo WEP o
WPA/WPA2.
El problema de las redes abiertas (sin contraseña) es que los
paquetes de información del protocolo TCP/IP viajan por el aire
sin ninguna clase de cifrado o protección. Así, cualquier persona
con un equipamiento mínimo, algunas aplicaciones fáciles de
conseguir en Internet y unos mínimos conocimientos, podría
interceptar dichos paquetes y hacerse con contraseñas, direcciones
web, datos de correos electrónico, etc.
Puede parecer paranoico, pero las contraseñas de correo POP3/SMTP,
por ejemplo, suelen enviarse sin cifrar o encriptar y en texto
plano. Esto supone que, mientras nosotros chequeamos el correo en
el aeropuerto en una de estas redes abiertas, cualquier otro
usuario dentro del radio de alcance podría estar recibiendo los
paquetes y visualizando inmediatamente el nombre de usuario y
contraseña enviados.
Incluso en el caso de que las redes tengan contraseña y estén
cifradas, de poco servirá si se trata de una clave que no cambia
nunca, conocida por una mayoría o que se indica en un cartel o
previa petición. En estos casos, aunque la información viaje
cifrada, cualquiera que tenga acceso a la contraseña, con un
proceso previo, podrá de nuevo acceder fácilmente a los datos que
movamos por la red. Por ello, a continuación os damos algunos
consejos importantes para estar lo más seguros posible en estos
entornos.
Paso 1
Cortafuegos y carpetas compartidas
Parece algo evidente, pero muchos usuarios de portátiles por
comodidad o desconocimiento desactivan el firewall o cortafuegos
de sus equipos cuando están en la oficina o en casa. El problema
es que, cuando salen fuera, sus puertos y conexiones estarán
abiertos a cualquiera.
Esto es especialmente grave si, por ejemplo, tenemos carpetas
compartidas que cualquiera podría ver sin más. Por ello, si
tenemos Windows XP, acudiremos a Inicio/Panel de control/Firewall
de Windows. Aquí, tendremos que marcar la opción Activado para que
nuestro equipo este mínimamente protegido.
Además, podemos acudir a Inicio/Panel de control/Herramientas
administrativas/Administración de equipos/Carpetas
compartidas/Recursos compartidos para ver las carpetas compartidas
que tenemos en el PC. Salvo las que crea y mantiene el propio
Windows (generalmente ADMIN$, C$, DCIM, IPC$ y print$), podemos
quitar el resto para evitar problemas.
En el caso de Windows Vista, acudiremos a Inicio/Panel de
control/Firewall de Windows. En caso de no estar activado el
firewall, pincharemos en la parte superior derecha de la ventana
sobre Activar o desactivar Firewall de Windows, marcando la opción
Activado.
Para controlar las carpetas compartidas y otras funciones en
Vista, lo más cómodo es acudir a Inicio/Panel de control/Centro de
redes y recursos compartidos. Una vez ahí, bajo el apartado
Compartir y detectar, podemos desactivar todas las opciones que
aparecen salvo la primera (Detección de redes) para garantizar la
máxima seguridad.
Paso 2
El correo electrónico
Salvo que nuestro servicio de correo POP3/SMTP utilice conexiones
cifradas mediante SSL, aún muy poco comunes excepto en entornos
corporativos donde la seguridad es una prioridad, no es
recomendable utilizar Outlook u otro cliente para descargar el
correo. Esto es extensible al móvil, siempre que utilicemos un
cliente POP3/SMTP, puesto que servicios de correo móvil (p.ej.
Blackberry) o los que empleen la red de datos 3G no están
afectados.
En estas situaciones, lo más recomendable es utilizar el correo web siempre que realice conexiones cifradas de tipo HTTPS, algo
que cada vez es más común. Podemos identificar claramente estas
conexiones mediante el candado de la parte superior o inferior del
navegador, y porque la dirección comienza como https://…
En último caso una solución interesante es utilizar servicios
gratuitos como Gmail (www.gmail.com),
con el que podremos descargar y enviar correos de nuestra cuenta
POP3 habitual (configurándolo desde Configuración/Cuentas) desde
una cuenta de Gmail vía Web.
La razón es que Gmail sí ofrece la posibilidad de realizar
conexiones seguras y cifradas (marcando la opción
Configuración/General/Conexión del navegador/Usar siempre https),
con lo que toda la información que movamos estará protegida y a
salvo de sniffers de red.
Acceso remoto
Otra opción realmente práctica en esta clase de entornos es la
conexión remota al PC o Mac de nuestra oficina. Utilizando
servicios como NTRconnect (www.ntrconnect.com)
o LogMeIn (www.logmein.com),
que disponen de versiones gratuitas y de pago, podremos realizar
conexiones remotas a nuestro ordenador de casa u oficina.
Con estos servicios, los datos viajan entre el servidor y nuestro
portátil, con lo que no hay riesgos. Además, tan sólo estaremos
recibiendo la información que nos permite ver lo que está
ocurriendo en pantalla, con lo que todos los documentos o tareas
se estarán ejecutando en el equipo remoto.
Estas utilidades son muy prácticas, incluso, para intercambiar
ficheros de manera segura con el equipo remoto, pues ambas ofrecen
dicha funcionalidad para sus clientes de pago.
Paso 4
Lo más profesional, una VPN
Yendo un poco más allá, si existe la posibilidad de montar una VPN
en nuestra empresa u hogar, podemos obtener las mejores garantías.
Una VPN crea un túnel cifrado y seguro entre nuestra máquina y una
red remota, de manera que no le afecte la inseguridad de los
puntos intermedios.
Es la solución preferida por empresas de cierto tamaño desde hace
mucho tiempo, pues incluso la navegación web o la descarga de
correo se hace a través de la línea ADSL que tengamos en nuestra
empresa. Es decir, cualquier petición que realicemos es
automáticamente redirigida a la red remota, para la que somos un
cliente más, como si estuviéramos físicamente allí.
De esta forma, no sólo podremos navegar por Internet de manera
segura, o descargar el correo, sino que incluso podremos acceder a
las carpetas compartidas de la red remota y abrir o copiar/mover
los documentos que allí residan.
Montar una VPN no está al alcance de cualquiera, no obstante, son
relativamente fáciles de poner en marcha si tenemos un servidor
Windows 2000/2003 Server. En estos sistemas, se configura el
entorno desde Inicio/Panel de control/Herramientas
administrativas/Enrutamiento y acceso remoto.
Aunque también tendremos que dar los permisos adecuados a los
usuarios con derechos de acceso remoto, configurar el router para
redirigir el puerto TCP 1723, y contar con un servidor DHCP que
asigne las IPs automáticamente. Después, podremos crear nuevas
conexiones desde el Centro de redes y recursos compartidos del
propio Windows, indicando la IP pública de nuestra ADSL y
utilizando un nombre de usuario y contraseña válido.
Como siempre, también existe una opción gratuita. Se trata de
OpenVPN (www.openvpn.net)
una aplicación Open Source pensada para Linux o Windows, que
ofrece un proceso de instalación bastante simple y una gestión
sencilla vía interfaz web.
Asimismo, dado que es una solución de código abierto hay una
alternativa para Windows (www.openvpn.se),
que lleva bastante tiempo sin actualizarse. La parte positiva es
que funciona perfectamente con sistemas 2000/XP, por lo que es una
utilidad ideal para ese viejo ordenador que tengamos arrinconando
en alguna parte.



