El proceso de instalación se ha simplificado con
respecto al de versiones anteriores de Windows. La duración de todo el
proceso varía según la máquina, pero puede pasar fácilmente una hora desde
el momento en el que se lee por primera vez el disco hasta que el usuario
entra definitivamente en el sistema operativo. Todo está muy bien
explicado y no requiere un tiempo de configuración excesivo.
Hay que
introducir algunos datos durante el proceso de configuración,
especialmente si no se realiza una actualización.
Los datos pueden incluir desde el nombre que queremos
darle a la máquina hasta las cuentas de usuario que utilizaremos para
manejar el nuevo sistema. Es importante que durante la instalación se
seleccione que Windows descargue e instale las actualizaciones de
seguridad de forma periódica y automática.
Es la mejor forma de mantener el equipo a salvo de
posibles amenazas. Windows también pedirá información personal sobre el
fondo de escritorio que queremos utilizar y algunos otros detalles, como
la activación de la copia del sistema operativo lo mejor es activarlo
automáticamente al conectar a la red.