En primer lugar, conviene señalar que el botón de
apagado en el Menú Inicio no es el apagado completo del sistema, sino el
modo de Hibernación.
Hibernación es un modo de muy bajo consumo que permite restaurar el
sistema rápidamente en vez de tener que cargarlo desde cero. Para acceder
al apagado completo hay que pulsar en el triángulo que abre el resto de
opciones del menú y seleccionar Apagar.
Hay una tercera opción: Suspender. Funciona de forma muy parecida a
hibernar: el equipo apaga el monitor, copia toda la información en el
disco duro y lo desactiva, pero en este caso se mantiene la memoria RAM en
funcionamiento durante un tiempo por si es necesario recuperar rápidamente
el sistema. Es un buen modo, por ejemplo, de ahorrar batería en un
portátil durante una reunión si sólo hay que tomar notas muy de vez en
cuando. La recuperación del sistema lleva unos segundos, pero las placas
base del equipo deben estar preparadas para soportar estas funciones. En
la mayoría de los PC lo están.
Junto a las opciones de apagado se sitúan las de Cambio de usuario. Se
puede desconectar una cuenta y volver a la pantalla de selección de
usuario, cambiar el usuario activo sin que se cierre la sesión del que
está usando el ordenador en ese momento y bloquear el sistema. Ésta es una
opción muy interesante cuando debemos dejar el ordenador durante unos
segundos con la certeza de que nadie podrá acceder a la información en la
pantalla.