Una de las quejas habituales de los que prueban el
nuevo Windows es la insistencia del sistema para que el usuario confirme
los pasos que pueden suponer una amenaza de seguridad para el equipo.
A esto se le llama Control Activo del Usuario y puede desactivarse. Antes
de hacerlo, sin embargo, hay que ser conscientes de la vulnerabilidad a la
que se expone.
Si está decidido a deshacerse de él hay que acceder al Menú Incio,
seleccionar el Panel de Control, dentro de él las Cuentas de Usuario y
acceder a Activar o Desactivar el Control de Cuenta de Usuario.