Algunas de las opciones del Menú Inicio normalmente las
situadas en la parte oscura, a la derecha funcionan como botones: pulsando
sobre ellos se abre una ventana aparte y dedicada en exclusiva a esa
opción. Si pulsamos en Documentos, por ejemplo, nos llevará a una ventana
con los archivos presentes en ese directorio.
Hay una forma de cambiar esto y conseguir que se conviertan en menús
convencionales desplegables. Así, al pasar el ratón por la opción Panel de
Control, por ejemplo, un nuevo menú se abrirá a la derecha con todas las
opciones disponibles. Esta forma de organización ahorra muchos clicks de
ratón y navegación por ventanas.
El cambio se realiza dentro de las Propiedades del Menú Inicio. Pulsamos
con el botón derecho del ratón en la barra inferior de la pantalla, vamos
a la opción Propiedades y dentro de ésta, a la opción Personalizar situada
junto al Menú Inicio. Se abrirá una ventana con muchas opciones.
Hay que hacer scroll hasta llegar al elemento del menú que queremos que no
funcione como botón y, entre las tres opciones, seleccionar la de que
funcione como un menú. También se le puede pedir a Windows que no muestre
ese elemento concreto.